diciembre 01, 2006
Amante
Si te he hecho mi amante, no ha sido para amarte sino para que ames mis crepúsculos eternamente quinceañeros, mis horizontes durmiendo infancias, mis manos esculpiendo tu pubis, mis labios bebiéndote a mares. No es para que digas mi nombre en tierno y suave susurro sino para que desbordes mi animal, mi pasión llena de mar y espuma, mi furia toda, toda.
Amo tus pechos, es cierto, pero como un lobo insaciable. Y no quiero tu dulzura quejándose sino el golpe que obliga a mi sed a hacerte mía, mía hasta los huesos, mía hasta la muerte. Concéntrate. Con calma y malicia, lame, besa y muerde todos mis recuerdos, hasta que no quede más que distancias enormes, siglos eternos, muriendo y resoplando, resoplando y gimiendo apenas...
Si te he hecho mi amante, no ha sido para que reinterpretes mis anhelos a tu gusto. Cuando sientas que obligo a tu cabello que viaje hasta mi ombligo es porque no eres libre sino hasta que yo te obligue a ser de mí tu esclavo, y beba de tu fuente hasta maldecirte. Te haré morir y vivir como nunca, una y mil veces. Dirás muchos nombres antes de nombrarme, jadearás millones de angustias y llantos en un instante único, eterno, divino, balbuceando una maldición... un te amo abatido, exhausto.
Así, convertidos en feroces bestias en franco retiro hacia la noche, dormirás sobre mis latidos, mientras acaricio tus sueños, durmiendo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
grande master, muy buen escrito, me gusto demasiado, intenso como el solo,,,,un abrazo a la distancia desde este lado del cristal, para ti, cuidate, y alguna vez nos veremos nuevamente,
estoy armando un espacio si alguna vez tienes tiempo y ganas visitalo esperare tu opinion
gracias
http://jugandoalescritor.blogspot.com mojo-jojo
Publicar un comentario